Montevideo,  20 de octubre de 2022

POBREZA, DESIGUALDAD DE GÉNERO y ABANDONO DEL ESTADO TERMINAN CON LA VIDA DE UNA JOVEN MUJER

Desde la Intersocial Feminista queremos expresar nuestra consternación por el fallecimiento de una joven de 31 años y dos niños en estado grave, así como varios más internados producto del incendio en el Hotel Aramaya, alquilado por el MIDES para alojar gente en situación de calle. Una vez más, recae sobre el cuerpo de las mujeres y las infancias el abandono del Estado. Mientras crece la pobreza infantil, las principales figuras del gobierno dan respuestas inadmisibles, donde explícitamente dicen "no tenemos una explicación" o admiten estar al tanto de la situación de extrema precariedad en la que vivían las familias que se supone estaban a resguardo en un lugar de acogida del Estado. 

El Estado no puede tomar acciones a la ligera con las personas más vulneradas del país, no puede depositarlos en cualquier lugar y dejarlos allí sin importar qué pasa con sus vidas, las condiciones en que se alojan, la falta de salidas a la situación de calle por la gran ausencia de políticas sociales que conllevan a que una situación que debería ser temporal y breve, se convierta en permanente. La joven fallecida hacía 4 años que vivía allí junto a sus 3 hijos, dos de ellos hoy en grave situación de salud, producto de la intoxicación y de las quemaduras en sus cuerpos. 

Desde hace tiempo, las personas que residen en el Hotel Aramaya venían denunciando las malas condiciones de las instalaciones eléctricas, la falta de mantenimiento general, y otras problemáticas serias como por ejemplo, el no funcionamiento de los ascensores en un edificio de 6 pisos (quienes cuidamos sabemos las dificultades que implica subir y bajar escaleras a diario con bebés y niños/as pequeños) , en suma, una situación que supone riesgos para estos niños y niñas que habitan un lugar sin las básicas condiciones. Mención aparte merece la falta de personal, tan solo hay 3 trabajadoresdel MIDES para el acompañamiento de 92 personas.

El abandono del Estado –a la vista de todos/as, nada menos que en nuestra principal avenida- deja a las infancias más vulnerables crecer en cuartos de hotel sin espacios para el esparcimiento, sin lugares comunes donde compartir comidas y juegos, sin ventana al futuro.

El Estado los condena a una vida de precariedad, y esa precariedad, dejó una mujer de 31 años muerta y a sus hijos, en peligrosa situación sanitaria. La responsabilidad es del Estado y de quienes lo gobiernan.

Acompañamos el dolor de quienes compartieron momentos con Mónica y sus hijos. Esperamos que la justicia actúe y determine responsabilidades.

  INTERSOCIAL FEMINISTA

Imagen de Subrayado
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram