Un año más de votación del presupuesto quinquenal nos deja sin los recursos necesarios para implementar la Ley 19.580.
Un año en el que niños y niñas fueron asesinados por sus progenitores, a pesar de haberse solicitado ayuda institucional.
Un año en el que Presidencia de la República, el 5 de septiembre, se comprometió a instalar una Mesa de Trabajo para revisar el sistema de respuesta y nunca más nos convocó.
Un año en el que la violencia doméstica se desbordó en las escuelas, atravesándolas con situaciones crónicas y sin ningún dispositivo adecuado de contención y apoyo, provocando hechos sin precedentes en la educación pública de nuestro país.
Y otro año en el que la importancia del trabajo territorial no pasa del discurso, seguimos sin ver acciones concretas.
Demasiadas mujeres no llegarán nunca a pedir ayuda: porque no conocen sus derechos, porque su vida ha estado marcada por la violencia, porque han perdido la confianza en las instituciones o simplemente, porque no pueden salir de sus barrios ni acceder a los servicios.
Hoy volvemos a reclamar, no por capricho, sino por indignación. Una indignación fundada en hechos concretos. En un país donde persisten los femicidios, donde niñas y niños crecen expuestos a múltiples violencias, y donde las infancias viven un deterioro social que debería encender todas las alarmas.
Reclamamos sobre la falta de recursos para prevenir las múltiples violencias sobre nuestras vidas y las de nuestros niños y niñas, reclamamos los retrocesos en políticas de género, y reclamamos por un presupuesto acorde para INMUJERES y no uno que apenas sostiene lo básico.
Exigimos responsabilidad política por parte de todo el Estado uruguayo. No más excusas ni dilaciones. Necesitamos justicia efectiva: celeridad, protección adecuada, evaluaciones de riesgo serias y medidas que resguarden la vida de quienes han advertido, una y otra vez, que están en peligro.
Somos las organizaciones sociales y feministas quienes sostenemos, acompañamos, denunciamos y ponemos los temas en agenda. El Estado debe hacer su parte.
Repudiamos los discursos de odio, la justificación de agresores, la culpabilización de las víctimas y el silencio cómplice. La impunidad social también mata.
En el marco de este 25N, convocamos a todos y todas a sumarse a las movilizaciones organizadas por las colectivas feministas en todo el país, y volvemos a decir lo que nunca debio dejar de escucharse
INTERSOCIAL FEMINISTA